Sunday, January 22, 2012

Bajo el cielo

El cañón de átomos rasga el cielo, su disparo lo divide, mientras la electricidad eleva los cuerpos, un mundo cargado hambriento de orden. Las indefendidas fronteras de la masa se agitan con ondas de una nueva energía, fundiendo luz en sensibilidad. Seres de metal haciendo el amor bajo la tormenta, se preguntan su porqué mientras el rayo se transmite a través de carne inoxidable.
Las vetas escuchan, las paredes relucen y contra el plástico, una niña a motor recoge rastros de cobre fundido con sus manos.
Desbaratadas, hojas rotatorias marcan el pulso de la nueva armonía, de la simétrica existencia del equilibrio y la ruina del residuo improductivo, lanzado al sol por chimeneas catárticas. El sonido de la estática inunda las calles de un mundo sin polvo.
¿Qué pasará cuando el electrón nos abandone? ¿Qué será de nuestras prótesis, de nuestra alma galvanizada? ¿Qué sera del rigor chirriante, del óxido y del cortocircuito? La chispa desconoce el sentido de lo que eleva. Sólo conoce un recorrido. Sólo conoce el ir hacia delante y gastarse un poco con ello. La vida es un medio conductivo. Somos maniquíes.

Saturday, December 31, 2011

2012

Para ser un tipo feliz también hace falta estar un poco amargado, ser escéptico y esperar el milagro, faltarle el respeto a los idiotas, pero con principios. Apretar sin aplastar, parar al punto de la sangre, cuando la vena palpita y la cámara gira y el cuerno de la guerra de otro suena como si fuesen a explotar las válvulas de la caldera.
Porque todo se resume a un trago a tiempo, al brazo de un colega cuando estás a punto de caer, a garabatear una historia que sabes que no vas a terminar de escribir en la parte de atrás de una factura, a bailar a solas con ella.
Estamos al borde de muchas tormentas, de muchas guerras y puede que también de un relevo. No del que pensáis, lleva habiendo movimientos tras el telón desde hace años. Pero los depredadores nunca habían sido tan descarados, tan sanguinarios, tan torpes... escuchad como la música suena. 2012 no será sólo la sombra de 2011. 2012 será el año en que haya nuevas "voces oficiales" y, aunque hoy parezca lo contrario, la cultura será mucho más libre porque, sí, creo que estamos a punto, creo que estamos listos, para decir "Mis palabras pertenecen a todos. Son vuestras. Tomadlas"
Se acabó el cobrar por las cosas que no tienen precio.
Se acabó el perder el tiempo. Descubramos nuestros rostros.

Tuesday, December 20, 2011

Sin salida

Son los malos usos que le damos a las cosas: Hay quien pretende que la imaginación le saque de pobre, y el que vale para los números acaricia otro mundo posible pero poco probable. Luego estamos los de en medio, los espectadores, los de la patria común, la gentuza borracha y perezosa, los buenos por omisión y el Yo innegable. Hablamos porque la vanidad nos lo permite o porque nos empuja a ello, alguno ha llegado a reconocer que no tiene qué decir, pero por dentro no se lo cree del todo.
Si sigo esto, acabaré desaconsejando la esperanza, que es virtud que no se ostenta, por miedo a que algún bieninformado te prive de ella o, peor, defendiendo el sistemático derribo de los sueños de la juventud que nos precede. La mejor literatura que conozco, en todo caso, se ha hecho a contrapelo de la esperanza, siempre me gustaron las disutopías...

Sufría confortablemente la peor de las prisiones, la más adusta. La reja, la losa, el zulo, el foso que señalaba los confines de su etiqueta, de su crítica y de su existencia habían sido concebidos y materializados de forma irregular, por eso su mente le disparaba al corazón la idea absurda de que alguien había cocido aquellos ladrillos, forjado aquel acero o atado aquellas cuerdas. Pero eso era imposible, porque había nacido allí y el mundo comienza con él agarrado a la letrina sucia que comparte con los demás. Podría terminar de manera parecida, si 026441 no tuviera un plan.
A su alrededor, otros presos fingían no prestarse atención entre ellos. Delante suya, el guardia parecía satisfecho con su suerte: Balanceaba la silla, apoyaba un pie en la mesa, leía una revista porno, reciclaba las colillas del cenicero y soñaba con multitud de brazos, recorriéndose en una contorsión infinita e imposible.
Alguna vez los presos le habían oído delirar, y eso fue lo que le dio la idea. Y cuando 026441 habló con el resto, mostraron interés, más por la novedad que por el significado.
Sólo tenían que quedarse detrás de 026441 y no dejar de asentir con la cabeza. Así fue cómo se inició la conversación, el vigilante quiso saber qué pasaba:
- ¿Por qué no dejáis de mover las cabezas?
- Siento pena por ti - Comenzó 026441.
- ¿Pero por qué no dejáis de mover las malditas cabezas? ¡Dejad de mover las cabezas!
- No.
- ¿Qué?
- Estamos asintiendo nada más. Nos gustaría liberarte, pero no sabemos cómo.
- ¿De qué estás hablando?
- De que no has hecho nada malo para estar ahí.
- ¿Aquí? Me hace gracia ¡Sois vosotros los que estáis detrás de los barrotes!
026441 dejó que pasara un silencio de tres segundos, luego contestó:
- Tú también.
- ¿Qué? No, yo no estoy en la cárcel.
- Te veo a través de los barrotes, luego debes estar en la cárcel.
El guardia se paró. De repente, algo pareció moverse dentro de su cerebro. Miró hacia un lado y luego hacia el otro. El resto de prisioneros, de secuestrados, de convictos o de paseantes no dejaban de asentir. Y, de súbito, se sintió el hombre más sólo del mundo.
Volvió la cabeza y, pretendiendo no dejar ver su turbación, se apartó de las rejas y se dirigió a la puerta. Aquellos hombres encadenados lo vieron desaparecer en el umbral con un quejido. Nunca volverían a verlo, puede que pidiera un traslado.
026441, por su parte, había obtenido más de lo que buscaba y se sentía realmente satisfecho. Sus compañeros estuvieron mucho tiempo agradeciéndole que hubiera contado con ellos para participar en la broma, pues no acababan de entender su papel. Él, por su parte, había empezado a pensar en la lluvia. Se preguntaba porqué nadie había intentado esculpirla antes.
Y así desapareció, sentado en su letrina, moviendo las manos como un loco.

Friday, November 04, 2011

¿Cómo pude olvidarme del vino?

Si tan siquiera fuese el descuido motriz de una mano que aparta la mesa... pero no es lo único, también desfiguré mi juventud, por la maldita búsqueda de la causa como centro del efecto, como si la única ley del Universo fuese la del chocar de las canicas, billar de razones. Porque el vino es una gota de ácido, una ruina de sombras que te aniquila a medias, y te despierta la razón de la última mitad, cuando nada queda salvo el olvido ajeno.
Hay que aprender (Desaprendido) que la Eternidad es un pasaje drogado, que no hay más verdad que la que se toca sumergido, como un reto infantil en la piscina ¡A ver quién llega más hondo! Y el que la muerte, el vino y la verdad son igual de negros lo habíamos estudiado pero necesitábamos refrescarnos en la experiencia.
Cuatro vinos distintos, cada uno con su fiebre, su arranque, su inevitable, indeseada a veces, poesía. Se hablará durante una eternidad de este suceso caprichoso, no es el alcohol el que te envenena. Es que te bebes al vagabundo, al periodista pobre, al corsario rico, al avinagrado pastor, la homilía y el sueño, te bebes personajes sin dejar gota.
A ti mismo consumes y recuerdas como poso que quedará, negro que yace, sacándose la voz de entre ruinas. Pero romántico y distinto.
Así que un brindis por esta caída que acabará convertida en salto y, si la suerte nos desvía, que lo haga con el pijama medio quitado y el Moscatel en la mano.

Sunday, October 02, 2011

Casi perfecto

El festín comenzó con un brazo. Uno de los comensales opinaba que jamás debió estar ahí, y que era justo que empezaran por el dedo corazón que en tantas ocasiones les había enseñado.
- Si vamos a poner ese orden, justo es que sigamos por la boca.
- Esa boca insultona.
Una mujer de risa desagradable clavó su tenedor en un labio, estirado mil veces en sonrisa maliciosa.
- Más que los ojos, las cejas... el ceño fruncido era su manera de bufar.
- Y los pies que no quiso poner sobre aquellos lugares que ni siquiera conocía.
- ... yacientes bajo la mesa camilla.
- Cuando podría haber sido tan feliz a nuestra manera.
- Feliz, feliz, feliz - Tarareó alguien mientras hacía girar una oreja sobre su plato.

Continuó hasta la medianoche, momento en que los embriagados comensales, con la barriga llena y la aprobación iluminándoles las caras, dictaminaron:
- Nuestra obra está completa.
- Hagamos que se levante.
Entre todos, apoyándose unos en otros, alzaron al mutilado quien, con una mirada sin pestañas indicó que había sobrevivido a la cena.
- Mirad qué bien está ahora.
- Magnífico, no le falta nada que antes no le sobrara.
- ¿Cómo te encuentras, querido?
El interpelado volvió su cara masticada y respondió:
- Casi perfectamente.

Y todos se alegraron de verlo tan feliz y tan convencido, aunque alguno hubiera preferido un agradecimiento más extenso.

Thursday, September 22, 2011

Amor, prosodia y vino sin calorías

"Apenas llegó
se instaló para siempre en mi vida"

Joaquín Sabina Rebajas de Enero


Él se despierta de repente, como desde hace unos meses, cuando comenzó a sufrir ansiedad. Ella no puede evitar despertarse también y preguntar ¿Qué hora es?
- Todavía queda. - Apoyando de nuevo la cabeza en la almohada, sabiendo que le quedan sólo cuarenta y cinco minutos para tener que vestirse a ciegas y dirigirse al nido de enfermos mentales que malgestiona.
Algún día - piensa entre brumas - escribiré un libro intitulado "El sadismo de los gordos". Leprendieranfuegoatodosyacoño...

Otros días todo se reduce a silencio, a puertas entornadas y a servicios ofrecidos, por ella, que sólo dice no cuando realmente no puede, desacostumbrada al noble vicio de prevenir el trabajo con exagerados aspavientos.

Pero hay días brillantes.
Días que empiezan siendo horribles y se desmienten con el primer beso en el umbral de la puerta y con el último en la cama, antes de dormir. Y el que le sigue, cuando ella ya está dormida.
- Preciosa.
Veréis, yo no quiero hablar de una bandada de palomas blancas formando un corazón en el aire, ni de la luz de una mirada cegadora, ni de pechos palpitantes bajo la lluvia. El amor no es una película y los poetas también estornudan. Me peleo con ella a veces, a veces uno habla en serio y el otro no, a veces somos susceptibles y a veces tenemos miedo.
Y a veces se abraza a la almohada, y deja la cabecita semienterrada entre lás sábanas, haciéndose un fuerte para que no le lama la nariz, invitándome a quererla como una niña y no hay nada más tierno, ni nada más puro.
O se mete conmigo, me empuja un poco, me reta a ver quién es el que quiere más al otro. Le hago un torpe strip-tease y la escucho reír. Me encanta su risa. Sus labios.
Por falta de ritmo, de costumbre, al principio mis besos siempre eran más cortos que los suyos y ahora... lo siguen siendo. Cierra los ojos y se estira todo lo que puede y está
- Preciosa.
mientras la miro y me acerco y le doy lo que puedo, que siempre va a ser poco porque merece mucho más. Infinitamente más, mi pequeño tesoro.
Con el tiempo he aprendido que si quieres escribir sobre alguien a quien quieres, mejor esquivar las metáforas y los endulzamientos. Lo mismo me deja cambiar de canal que yo le muerdo el tobillo, nada es imposible ni imprescindible entre nosotros.
Sólo lo que queda, que es eso que una cena con flores no resume y una noche de pasión no agota.
- Princesa, te lo digo todos los días.

Te quiero.

Tuesday, August 30, 2011

Te toca

- Éste es mi motor de hierba lúcida, chico. Ganarás a miradas, te pondrás pretencioso, desvirtuado, lírico. Ya sé que eres el orgullo de las viejas de tu pueblo, pero te mereces algo como esto. Es único, es onírico, tiene la piel por dentro y el corazón por fuera y mata... como si fuera a salvarte, canijo.
- Yo no tomo drogas, señor. Son malas para el espíritu, diezman los recuerdos. Puedo ofrecerle esta Biblia y esta magdalena como le ofrezco la salvación si la acepta.
- Tu dulce es ruina. Déjame darte algo para disiparte. Ala sobre ala, batida de halcón entre las palomas. Mira - Le muestra una bolsa con polvos verdes - del bueno, nada de esa merde para limpiar cabezas que te ofrecen los que buscan las monedas olvidadadas en los suelos donde las tragaperras sueñan.
- Alucinante ¿Es eso un gusano fiscalizador?
- "La maña de la araña" lo llaman. Te ata cuerdecitas a las neuronas, y así el placer juega a ser tarzán por tu cerebro.
- Yo no debería, pero creo que ése me está mirando.
- Le has caído bien, hombre, si ya sabía yo que eras legal. Te ofrezco dos por el mejor precio que vas a encontrar: mi alegría por conocer a un nuevo compañero.
- Venga, vale.
La mano temblorosa se introduce en la bolsa y saca al animalito, que se enrosca sobre sí mismo para protegerse. Su carne viaja hasta el estómago del joven, disparando luces que iluminan su cuello.
- Dios santo. - Entonces la tierra se abre y el mismo gusano emerge, multiplicado su tamaño hasta alcanzar la estatura de un edificio de dos pisos. Una boca imposible pronuncia palabras que sólo un minuto después son comprendidas:
- Soy el Yagi-Morogui, dueño de las profundidades de la tripa de Goloshoki, el ser que puede ser nombrado pero sólo los días impares. Tú eres un estúpido mortal que me has invocado a mí, tenia sagrada, para tu entretenimiento. ¿Cómo has osad...
- Señor... Yagi.... yo no quería... yo no sabía... aquel hombre...
- ¡No interrumpas, mortal!
- Sí, Señor.
- Ahora... jugaremos a las damas.
- ¿Qué?
- Sí.
- ¿Qué?
- A las damas, me gusta jugar a las damas.
- Pero... usted no tiene brazos.
- Tú moverás mis fichas.
- Soy víctima de un colocón...
- Desde luego, y vamos a jugar a las damas.
- ¿Por cuánto tiempo?
- Por toda la Eternidad. Ja ja ja ja ja ja...

Las risas del gusano no dejaron oír los gritos de Nicolás, quien anticipaba el terror de encontrarse sin ninguna variedad de juegos de mesa con los que llegar hasta el fin de los tiempos. Y lo peor es que el ominoso parásito intestinal era muy mal perdedor y la emprendía a coletazos a la mínima de cambio.

- Debí quedarme con mi magdalena.
...
- Te toca.